Calcular el yield

¿Qué es el yield?

¿Estás metiéndote en el mundo de las apuestas deportivas y buscas información sobre qué es el yield? Estás en el lugar adecuado, porque tenemos una muy buena guía para explicar los conceptos y términos más comunes en las apuestas deportivas. Vamos a aprender todo lo necesario sobre el yield.

¿Qué es exactamente el yield?

El yield, por decirlo de forma rápida y que se entienda, es el rendimiento obtenido. Se trata del beneficio medio (en términos porcentuales) que obtiene un pronosticador por cada euro apostado.

¿Qué es el yield?

El yield se calcula de forma simple con la fórmula Yield = (Beneficios netos obtenidos / Cantidad apostada) x 100. No tiene pérdida, pero, por si acaso, vamos a poner un ejemplo que lo dejará todo todavía más claro:

Supongamos que seguimos a un pronosticador y le hacemos caso en las últimas tres apuestas, utilizando 5€ en cada caso. Las cuotas han sido de 1.75, 2.50 y 2.75. Y, supongamos, seguir sus pronósticos nos ha permitido ganar en las dos últimas apuestas.

Tenemos que el total apostado son 15 unidades (5€ por 3 apuestas). Ahora tenemos que calcular los beneficios. (2.5 * 5) – 5 (lo apostado) = 7.5 y (2.75 * 5) – 5 (lo apostado) = 8.75.

También tenemos que restar la primera apuesta perdida. Así pues, tenemos que los beneficios netos obtenidos son -5 * 7.5 * 8.75 = 11.25 unidades. Con esto ya podemos pasar a calcular el yield:

Yield = (11.25/15) * 100 = 75% de yield.

Calcular el yield

Y… ¿Eso es mucho o poco? La verdad es que es mucho. Significa que, por cada 100€ que apuestes de media a los pronósticos de este pronosticador, obtendrás un beneficio neto de 75€ netos.

Es muchísimo.

Evidentemente, esto es imposible de mantener en el tiempo. Ha salido tan alto porque se trata de un ejemplo. Lo habitual es que los buenos pronosticadores mantengan un yield del 5-10% a largo plazo.

 Y, por cierto, el largo plazo no son ni 10 ni 100 apuestas, sino 1000 o más. Mantener un yield por encima del 10% con tantas apuestas es prácticamente imposible.

¿Y por qué se utiliza este concepto y no otro?

Pues, básicamente, se utiliza el yield porque es la forma más fácil de unificar y estandarizar los rendimientos que obtienen personas con unos capitales muy dispares, y, además, permite evitar posibles errores de apreciación.

Por ejemplo, imagina que comparamos a una persona que, con un bank de 100€, consigue 500€ al cabo de dos meses. Es más que probable que esa persona tenga un mejor yield (mejor capacidad para hacer pronósticos) que una persona que consiga alcanzar los 100.000€ con un bank de 50.000€.

Si nos limitásemos a ver quién ha ganado más dinero, nos saldría que el segundo ha ganado más, y es cierto. Pero no hay ni punto de comparación. Uno ha multiplicado por 5 su capital, y el segundo solamente lo ha multiplicado por dos.

Cuidado con el corto y medio plazo

Cuando hablamos del yield hay que tener mucho cuidado con el corto y el medio plazo. Ya hemos dicho antes que lo mejor es seguir a aquellos tipsters que lleven más de 1000 apuestas, porque, a partir de ahí, podemos hacernos una idea realista de qué tan buenos son.

Corto y medio plazo en el Yield

En el corto plazo pueden pasar cosas muy dispares que disparen el yield hasta niveles absurdos, sin que eso signifique que el tipster en cuestión sea realmente bueno. Vamos a poner un ejemplo para que esto se vea bien.

Supongamos que hay un tipster que lleva 5 pronósticos realizados, todos con la misma cantidad de 5€. Las cuotas han sido 2.5, 2.5, 1.8, 4.25 y 4.5. Son cuotas bastante altas, por lo que son apuestas difíciles. Supongamos que solo ha acertado en la primera y en la última.

Por lo tanto, tenemos que ha ganado (2.5 * 5) – 5 = 7.5 y (4.5 * 5) – 5 = 17.5. Restamos los 15 que ha perdido fallando tres apuestas, y tenemos que el beneficio neto ha sido de 10 unidades.

Calculamos el yield y vemos que: Yield = (10/25) * 100 = 40% de yield. Es un yield altísimo, así que podríamos pensar que hay que seguirle.

Sin embargo, asumamos que al día siguiente realiza otras 5 apuestas con 5€ en cada una y con exactamente las mismas cuotas. Sin embargo, no es fácil ganar en cuotas tan altas. En este caso, solo gana la apuesta de 1.8, y pierde en todas las demás.

Tenemos que (1.8 * 5) – 5 = 9. Restamos los 20 que ha perdido y vemos que ha obtenido un beneficio neto de -11.

Si calculamos el yield de estas últimas apuestas, tenemos que: Yield = (-11/25) * 100 = -44% de yield.

Si calculamos el yield total de las 10 apuestas, tenemos que: (-1/50) * 100 = -2%.

Una diferencia de 42 puntos porcentuales de un día para otro. Por lo tanto, hay que ir con mucho cuidado con el corto plazo, y no seguir a tipstars que lleven menos de 1000 apuestas. A partir de las 1000 apuestas, el yield obtenido ya se puede considerar talento y no mera suerte.

¿A qué tipstars seguir?

Ya hemos visto que, para empezar, hay que seguir a los tipstars que lleven más de 1000 apuestas, porque es ahí donde podremos tener unos datos fiables sobre la rentabilidad que obtendremos siguiendo sus pronósticos.

Sin embargo, más allá de eso, ¿qué yield es lo suficientemente bueno como para seguirlo? Aquí, por supuesto, cada maestrillo tiene su librillo, pero, en general, se considera que entre 5 y 10% está bien, a partir de 10% es muy bueno, y si supera el 15% es obligatorio seguirle.

¿A qué tipstars seguir?

Evidentemente, cada uno tiene su forma de verlo y sus yields mínimos para empezar a seguir a un tipstar, pero, en general, puedes comparar el yield con la rentabilidad que obtendrías en otro tipo de inversiones.

Si en el banco te dan un 2% de rentabilidad, quizá seguir a un tipstar con un yield de 4% no es tan mala idea.

Ya lo ves, el yield es la forma que tenemos de poder analizar qué tan bueno es alguien haciendo pronósticos. En lugar de dejarnos llevar por opiniones o intuiciones, podemos ser inteligentes y seguir el olfato de alguien que haya demostrado generar valor apuesta tras apuesta.

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